
La ortodoncia invisible ha sido toda una innovación para nuestros pacientes, adaptándose a todo tipo de edades. En este blog, Branz te descubre cuándo es apropiado empezar el tratamiento de ortodoncia invisible.
¿Y cuál es esa edad? La AAO, (la asociación Americana de Ortodoncia), indica la importante de realizar un estudio de revisión ortodóntico a partir de los 6 años, con la caída del primer diente. Cuando el paciente comienza a recambiar sus dientes. Antiguamente, el comienzo de ortodoncia más común era entre los 11 y 13 años, con todas las piezas ya recambiadas, sin embargo, el hecho de comenzar a una edad durante el crecimiento del paciente tiene un papel fundamental en la planificación del tratamiento para evitar futuros problemas que nos podamos encontrar.
Durante el diagnóstico previo en edades tempranes, el/la ortodoncista puede detectar posibles problemas dentales o esqueléticos en el paciente y anticipar la necesidad de corrección, como son las malas oclusiones o faltas de espacio severas.
Esta participación previa, no solo nos brinda la oportunidad de abordar cualquier problema a tiempo y de una manera más llevadera para el paciente, sin que, también permite conseguir resultados muchos más óptimos.
Es cierto que, según la estadística de la AAO, el 20% de los pacientes de ortodoncia invisible pasan ya de los 18 años, por lo que se les consideran pacientes ya adultos. Este resultado destaca la versatilidad y estética en la ortodoncia invisible, convirtiéndola en una opción muy atractiva para nuestros pacientes adultos.
Este tratamiento despierta el interés que desean los pacientes en mejorar su sonrisa y alinear sus dientes de una manera más estética y cómoda.
Hoy en día son más los adultos que comienza su tratamiento de ortodoncia invisible, pacientes con más de 60 años incluso. La flexibilidad del tratamiento no solo permite abordar los problemas estéticos, sino que también ofrece la oportunidad de corregir problemas detectados en la juventud.
La ortodoncia invisible es una solución accesible en todas las etapas de la vida. Elegir este tipo de ortodoncia puede tener varias razones como comentábamos. Algunas personas prefieren este método porque es discreto y apenas perceptible, lo que les permite corregir problemas de alineación dental sin que sea evidente para los demás.
Además, la ortodoncia invisible es cómoda de llevar y puede ser removida para comer y cepillarse los dientes, lo que facilita el mantenimiento de una buena higiene dental durante el tratamiento. También puede ser una opción atractiva para aquellos que desean evitar los Brackets tradicionales que pueden sentirse incómodos o afectar la estética facial.
En Branz Ortodoncia, te realizamos un estudio previo de tu sonrisa, enseñándote incluso antes de comenzar tu tratamiento cómo lo terminarías... ¡Llámanos!




